domingo, 2 de junio de 2019

PERMAYOU, 2.344m (1.000 montañas en 22 años)

Viene de aquí:  ver repor
Todo empezó en el Adarra. Era 1997. El concurso de los cien montes me atrajo y comenzamos a subir y apuntar las cimas. Pequeñas, grandes, de aquí y de allí, de Gipuzkoa, Bizkaia, Álava, Navarra y el Pirineo... Las ha habido en solitario, con familiares, con amigos... 22 años después ha caído la cima número 1.000. Nada más y nada menos. Una montaña elegante y un recorrido espectacular, puro Pirineo salvaje, por esos valles franceses donde se sigue respirando autenticidad. Se trata del Permayou, que ya tuvo un intento en 2011 pero entonces me confundí de camino y me entregué derrotado. En esta ocasión vinimos con la lección estudiada y con una meteorología extraordinaria. Todo tenía que salir bien.
Ubicación: Macizo de Sesques, valle de Aspe, Pirineos, Francia.
Cima: Permayou (2.344m).
Desnivel acumulado: 1.700m.
Duración: 8h y 45min.
Acceso: Partimos desde la localidad francesa de Cette, en el valle de Aspe, a la que se accede desde Cette-Eygun por una carretera ascendente.

06:30. Salgo pronto de Cette (700m) y tomo el camino de hace ocho años.

Me tengo que dirigir a las cabañas de Lheze y Narbeze siguiendo el balizaje amarillo (a veces, naranja).

El amanecer sobre el circo de Lescun, y esas montañas que me han acompañado desde mi infancia, es épico. Títulos de crédito para el Anie, Billare, Mesa de los Tres Reyes, Petrechema y agujas de Ansabere, Sobarcal, Acherito...




Enseguida salgo a una pista, que remontaré en varias lazadas.


Diviso Borce en la lejanía.

La pista acaba en este punto y tomo el camino de la izquierda.


Un sendero se eleva dando vueltas entre los helechos.

Hacia la cabaña de Lheze.

Cazo a un ciervo desayunando.

Por una ladera sin vegetación trazo una diagonal. Al madrugar, evito el sol y voy ganando altura con rapidez.

Aparece Lescun.

07:47. Y llego al pequeño circo donde se asienta la cabaña de Lheze (está a la izquierda de la foto, sobre un alto). Estamos a 1.256 metros.


No me acerco porque queda un poco a desmano. Al menos, tiro de zoom para que se aprecie su vista.

Cruzo el riachuelo y me interno en el bosque.

Un bosque espectacular, como todos los de esta zona. Frondoso, repleto de hayas y abetos.


Paso esta barrera y sigo para adelante.

Hay un par de desvíos marcados con carteles.


Y un pequeño tramo despejado con una panorámica abrumadora.

Macizo de Aspe.

Seguimos por el bosque subiendo hacia el sureste.


Disfrutando como un enano.

Bisaurín.

Y el Sesques, techo del macizo.

Poco antes de llegar a la cabaña de Narbeze, ocupada en verano, hay un cartel advirtiendo sobre la presencia del mastín. Se dan consejos sobre el comportamiento a adoptar.

Salgo del bosque.

Y no oigo ladridos, con lo que tengo suerte. Tengo entendido que el pastor llega a finales de junio con el rebaño.


09:01. Cabañas de Narbeze (1.649m), en dos dos horas y media desde Cette (y no 3h y 45min, como ponía en el pueblo...). Un buen lugar para comer algo.

El lugar es paradisiaco.

A partir de aquí estoy bajo el mandato del sol, pero lo bueno es que hasta ahora he subido protegido. Son las nueve de la mañana y veo el recorrido a seguir. Debo empalmar dos collados.

El circo que se abre hacia el sur.

09:39. Col de Ronglet (1.830m). La vista se abre hacia el Bergon y La Marere.

Giro a la derecha (este).

Y voy superando las duras pendientes herbosas camino del siguiente collado.

La nieve hace acto de presencia. Cruzo los neveros y en otros puntos apuro por la hierba.

¿Estas huellas de quién serán?

10:19. Col de Liard (2.101m). Primera ocasión del día en el que veo el Permayou, al fondo de una cresta elegante cubierta de nieve.

Detrás de mí se halla el Ronglet, célebre pared que es codiciada por los escaladores.

Pero yo sigo en la otra dirección, apurando la huella de nieve por la cresta y soñando ya con la cima.


Este tramo se hace duro, el esfuerzo se deja notar.


Pero me acuerdo de todos los momentos vividos, de todas las grandes cimas, de toda la compañía, para que el trayecto se haga ameno. El esfuerzo y la recompensa, una vez más.

Alcanzo la base de la roca.

Y decido trepar directamente a través de unos sencillos pasos de escalada. Menos mal, porque el acceso normal estaba cubierto por un nevero.

11:03. Permayou (2.344m), en cuatro horas y media desde Cette. Inmensa alegría. El Pirineo occidental y central, ante mí.





Lescun y su circo.

Ronglet.

Bergon y La Marere.

Mailh Massibe y Montagnon de Bielle.

Montagnon d'Iseye.

Collarada.

Agüerri y Castillo de Acher.

Acherito, Sobarcal, Ansabere...

Tres Reyes, Billare, Anie...

Moulle de Jaout.

Ger.

Balaitous.

Tras comer en la cima, emprendo el regreso por el mismo camino.

Las piernas protestan por el esfuerzo acumulado...

Pero me recupero y voy perdiendo altura.


En ese bosque me paré hace ocho años, cuando me equivoqué de camino en Cette. Oía los ladridos de los perros.

Cabaña de Narbeze, donde vuelvo a hacer otra parada junto a unos amables franceses.

Me interno en el bosque, que me ofrece sombra y belleza.







Eygun, a vista de pájaro.


En la campa de la cabaña de Lheze.

Impresionante.

Y ya cansado pero feliz, retorno a la pista y al punto de partida.


15:15. Fin del itinerario.

La última foto viene desde Lescun, donde diviso el Permayou desde la terraza de un bar.

Y éste es el track que seguí de referencia: ver track
LAS NOTAS (La escala es del 1 al 5):
DIFICULTAD: 5. Ruta muy larga y dura, con interminables repechos, que exige fortaleza mental. Atentos en el bosque y también en la escalada final.
BELLEZA DEL ITINERARIO: 5. Impresionante espectáculo visual, desde la belleza salvaje del itinerario hasta la panorámica desde la cumbre. El entorno de la cabaña de Narbeze es precioso y los bosques, de primer nivel.
IMPORTANCIA DE LA CUMBRE: 5.
Fue la cima 1.000. Una cumbre que me la gané desde Cette. Nadie me regaló nada. Así ha sido la recompensa. Eterna.

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