El macizo de Iparla es una de las joyas de la montaña de Iparralde, de esas que han marcado nuestro horizonte y nuestros sueños. Esa muralla llama la atención desde cualquier parte y su ascensión tiene mucho interés. En su día, hace muchos años, llegamos a su cima en una agotadora jornada desde el puerto de Izpegi y para esta ocasión descubrimos el otro lado, el de Bidarray. La cima elegida fue el Talatze, la antecima del Iparla. Una jornada para disfrutar de las montañas nevadas del Pirineo. Una delicia de ruta.
Ubicación: Macizo de Iparla, Iparralde.
Cima: Talatze (962m).
Desnivel acumulado: 750m.
Distancia: 9km.
Duración: 2h y 45min.
Acceso: Partimos desde las inmediaciones de Bidarray, al que se llega desde Kanbo en la carretera que lleva a Donibane Garazi/Saint Jean de Pied de Port.
10:15. Se siguen las indicaciones de la GR-10 hasta que acaba el asfalto a la altura del caserío Urdabordia. Abajo queda el bello paraje de Bidarray.
Las ovejas pastan ajenas al ruido y el tráfico.
Tomamos un camino en ascenso entre robles.
Tras un fuerte repecho llanea camino del collado Pagalepoa.
Al que llegamos sin más contratiempos.
Vistas al Artzamendi.
Seguimos subiendo hasta esta bifurcación. Los dos caminos sirven. El de la izquierda es el oficial y más empinado.
Sube esta ladera por la vertiente oriental.
Desde donde apreciamos el salvaje valle que lleva a Baigorri.
Este tramo es un tanto escarpado y exige atención.
Han colocado, de hecho, unos cables para ayudar.
Superado este paso, es coser y cantar a través de las laderas herbosas, hoy cubiertas con un poco de nieve.
Charca, fuente y vista al Gorramakil.
Superamos esta cuesta disfrutando del entorno.
Aunque cada vez que nos asomamos al cortado, el viento frío es cortante.
Nos quedamos, eso sí, con la magnífica panorámica de la sierra. uno de los símbolos.
12:00 Talatze (962m), en una hora y tres cuartos desde Bidarray. La prolongación hacia el Iparla, techo de la sierra.
Gorramendi e Irubelakaskoa.
Macizo de Artzamendi.
Urtsuia y Baigura.
Larla y Jara.
Hacia la explanada de Baigorri.
Larrun.
Urtsuia.
Baigura.
El Anie manda en el horizonte. Delante de él, casi en perfecta línea, el Behorlegi y el Jara.
El Ori, otro mito que nos llama desde la lejanía.
Baigorry.
Adartza. Hay bastante nieve en el interior.
Caseríos diseminados, emblema de Iparralde.
De Tres Reyes a Petraficha.
La grieta de Talatze.
Incluso apreciamos la silueta del Sesques, una de las montañas más interminables.
E intuyo que también el Midi de Bigorre (la figura negra piramidal en diagonal de la derecha). Lejos. Lejísimos.
Bajamos felices. Exultantes, diría. Disfrutando de cada rincón. Con la sonrisa en la cara. En pocos sitios como en Iparralde, de verdad.
Pensando en la comida, en futuros planes, adelantando sueños... En la subida siempre mentalizados para sufrir y cumplir con el objetivo. En la bajada, simplemente soñando.
Hasta pronto, querido Pirineo. Volveremos.
En la zona de los cables (simplemente exige un poco de atención, nada más).
Las últimas fotos son para el entorno de Bidarray, tan bonito como relajante.
13:00. Fin del itinerario.
Montaña de Iparla, al fondo, desde las cercanías de la iglesia.
Regresamos a casa con un pastel vasco y un queso comprado en Irubela, prácticamente el fin del mundo. Las Peñas de Itsusi se alzan orgullosas desde este punto.
Y también, cómo no, el Irubelakaskoa. El rey de Aritzakun y Urritzate. No se me ocurre mejor manera para cerrar este reportaje.
Y os dejo el mapa.
Y os dejo el mapa de Topopiris.
Y os dejo la imagen 3D del Google Earth.
Y en wikiloc os dejo el track: ver track
LAS NOTAS (La escala es del 1 al 5):
DIFICULTAD: 3. Ruta excelentemente marcada pero con fuertes repechos. Atención en la zona del cable y en los cortados superiores.
BELLEZA DEL ITINERARIO: 4,5. Preciosos paisajes rurales, espectacular tramo final y eterna vista.
IMPORTANCIA DE LA CUMBRE: 3.
Y ASÍ LO VIO MI PADRE: Mi partenaire me comenta que "fue una excursión sobresaliente, en todos los aspectos".
Vivimos una jornada que recordaremos frecuentemente. Esas son las mejores.
viernes, 10 de febrero de 2017
TALATZE (La antecima del Iparla)
domingo, 1 de enero de 2017
PAGOLARRE (Una montaña de la infancia)
Seguimos indagando por el entorno de Peñas de Aia y Bianditz, el patio de mi infancia, la zona donde realizamos nuestras primeras incursiones en la montaña. En esta ocasión partimos desde el barrio de Karrika y conocemos el barranco que recorría el viejo tren minero antes de girar bruscamente y salir a la zona superior. Allí detenemos la mirada en el Pagolarre, una modesta cima bien visible desde Ergoien y desde la carretera que asciende a Aritxulegi. Fue una mañana fría, heladora, pero con el cielo azul cobalto. De las que nos gustan.
Ubicación: Macizo de Bianditz, Gipuzkoa.
Cima: Pagolarre (331m).
Duración: 2h y 20min.
Acceso: Partimos desde el barrio de Karrika, al que se accede desde Altzibar en la carretera que lleva hacia Artikutza.
9:44. Apuramos hasta las últimas casas de Karrika (83m) y tomamos el camino que avanza paralelo al río. Hace frío, mucho frío.
Seguimos las marcas amarillas y blancas del PR-GI 1007.
Lo que hacemos es continuar a la vera del río.
Cruzamos este puente.
Y damos una pronunciada vuelta para ganar altura de forma cómoda.
Salimos a un collado, donde empalmamos con la pista hormigonada que va a Pilotasoro (y que tomaremos a la vuelta). Las vistas nos llaman la atención.
Oiartzun.
Entorno de Pasaia.
Dejamos el objetivo del Urmendi para otra ocasión y nos fijamos en el Pagolarre, una montaña que de crío rodeé a menudo pero sin subirla nunca. Hasta hoy.
Nos aproximamos al caserío que se sitúa debajo.
Con una panorámica preciosa sobre Peñas de Aia. Este skyline marcó mi infancia.
El Pagolarre está bien protegido por argoma pero tiene un pasillo abierto. Vamos a por él.
Las ovejas vienen a por nosotros...
Por este pasillo la cima es coser y cantar.
11:05. Pagolarre (331m), en hora y veinte desde Karrika.
Tiene una cima gemela pero más cubierta todavía, de manera que desisto.
Peñas de Aia. Una montaña magnética.
Hacia Donostialdea.
Arkale y Jaizkibel.
Más cerca de la capital guipuzcoana.
Bajamos otra vez a la borda.
Y regresamos al punto de partida por la pista de hormigón.
El entorno de Karrika, que nunca habíamos visitado, es bien bonito.
Bajamos nuevamente al río, ya cerca del coche.
12:05. Fin del itinerario.
Y os dejo el mapa.
Y os dejo el mapa de Topopiris.
LAS NOTAS (La escala es del 1 al 5):
DIFICULTAD: 2,5. Ruta con bastantes desvíos pero bien pisada hasta el entorno de la cumbre. Tramos de pista y sendero.
BELLEZA DEL ITINERARIO: 3. El inicio al lado del río es relajante y las vistas desde la cima, sorprendentes. Bonito entorno de Karrika.
IMPORTANCIA DE LA CUMBRE: 1.
Y ASÍ LO VIO MI PADRE: Mi partenaire me comenta que "fue un recorrido nuevo, original, que nos permitió conocer una vertiente atractiva de estas montañas de Oiartzun".
Hemos disfrutado con esta serie de itinerarios referidos a las montañas de nuestra infancia.

