El jueves realizamos una ruta muy apropiada para la sofocante jornada que sufrimos. Partimos desde Donamaría y recorrimos todo el barranco de Txaruta, un camino muy sombrío, para salir después a los altos del mismo nombre, donde coronamos las dos cumbres principales. Fuimos por bosques y prados, fuimos por prados y bosques.
Ubicación: Sierra de Belate, Navarra.
Cimas: Garmendia (1.029m) y Txaruta (1.061m).
Desnivel acumulado: 1.105m.
Distancia: 17,19km.
Duración: 4h y 34min.
Acceso: Partimos desde el convento de las Carmelitas Descalzas, en la localidad navarra de Donamaría. Desde Donostia salimos dirección Francia por la autopista A-8. Antes de la frontera cogemos por la derecha la salida de Bera. Vamos dirección Pamplona hasta llegar a Doneztebe/Santesteban. En este núcleo cogemos por la izquierda a Donamaría. El convento está en la parte alta del pueblo, bien señalado.
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9:41. Dejamos el coche al lado del convento de las Carmelitas Descalzas (131m).

Y cogemos el carretil de hormigón, por la izquierda.
El día se barrunta duro, con un calor importante. Vamos recorriendo una pista sin ganar pendiente con el núcleo de Artze a la derecha.
Pasamos al lado de este caserío y vamos por la pista principal.
Cazamos el Mendaur a lo lejos.
9:53. En este punto (204m), apenas cuando llevamos quince minutos de marcha, dejamos el carretil que da una curva a la izquierda y seguimos de frente por una pista de tierra. 
El camino pasa al lado de esta borda, donde hallamos varias cabras.
Un poco más adelante tenemos una bifurcación y vamos por la vía de la derecha. Hay varios cruces, pero en este tramo vamos a recorrer el barranco hacia el sur como norma general. Las luces y las sombras nos vienen de perlas para las fotos.

10:11. Cuando llevamos media hora de marcha alcanzamos el viejo edificio de la cantera de Donamaría (267m), donde antaño se extraían minerales. Seguimos de frente.
Y penetramos en un bosque espectacular, siempre con el río Txaruta a la derecha, con castaños, robles y hayas.


El tamaño de algunos ejemplares de haya nos impone...
Dejamos a la izquierda una vieja caseta de aguas, justo en el punto donde a la derecha vemos algunas cascadas. 

De repente salimos a un claro donde unos operarios trabajan hormigonando una pista. No cruzamos el río, que está a nuestra derecha, y tiramos hacia la izquierda. En esta próxima bifurcación, vamos por la derecha.
Afrontamos ahora un tramo un tanto confuso, con multitud de desvíos que nos confunden. Estuvimos un rato investigando sobre el camino bueno, y al final lo encontramos. En este punto se sigue de frente, ignorando el perpendicular que desciende a la regata.
11:14. Nuestro camino, llano en todo momento, es invadido por el helecho hasta el punto de que parece que va a desaparecer. Pero no es así, hay que confiar en él. Si todo va bien saldremos a este claro (549m), donde nos reciben dos bordas (hay otra más grande unos metros más abajo). La trocha se hace un hueco entre el frondoso helechal y gana metros hasta que se divide. Vamos de frente, por fuerte pendiente, hasta entrar en aquel bosque de arriba (flechas rojas).
Penetramos en un bosque aún más espectacular que el anterior, donde deberemos seguir el camino con mucha atención.
Da unas cuentas lazadas y sube en fortísima pendiente. Eso sí, apenas veremos el sol...
11:43. Tras una subida de media hora, si no nos perdemos, saldremos a este paso (785m) para superar la alambrada (la foto está oscura, pero se adivina dónde queda). Hay que resaltar que hay que buscar la alambrada como pista a la derecha de nuestro camino, porque éste parece que se desentiende y va a la izquierda.
Una trocha, bien definida, va a comunicar ese paso con otro tras dejar unas bordas derruidas a mano izquierda.
En el segundo paso.
Ya estamos casi fuera del límite del bosque y vemos el techo de esta sierra.
Tras avanzar unos metros de frente (este) salimos a una pista de hormigón que viene desde el valle.

11:51. Giramos a la derecha (828m) y la recorremos tranquilamente.


12:02. Nos lleva al collado de Txaruta (901m), donde hay dos bordas con ganado dentro.
Mi padre decide ir sólo al Txaruta, que está a la derecha del collado, mientras yo aprovecho para coronar también la cima de la izquierda (norte).
Tengo por delante unas cómodas rampas herbosas.
12:15. Garmendia (1.029m), en dos horas y media pasadas desde Donamaría.

Saco una pano al norte, donde me fijo en el punto de partida (flecha roja).
Giro unos metros a la derecha (noreste), hacia el corazón del Baztan, y me fijo en la majada de Pilotasoro (flecha roja), un lugar con encanto. 
Y giro más a la derecha todavía para mostraros el macizo de Saioa.
Al oeste tenemos estas dos cumbres, que protegen el entorno de los embalses de Leurtza.
Un detalle más exhaustivo al punto de partida, donde destacan la célebre casa-torre (flecha superior) y el convento de las Carmelitas Descalzas (flecha inferior).
Bueno, mi padre ya va camino del Txaruta, que es lo que me toca a mí ahora.


La unión de ambas cimas se efectúa directamente por la hierba, dejando a un lado la aburrida pista.


12:41. Txaruta (1.061m).

Al sur tenemos otra cima y el discurrir de la pista.
Al lado de este rebaño está mi padre; me junto a él y retornamos.
Por el hormigón, estamos atentos al cruce para internarnos de nuevo en el bosque.
Donde nos sorprende este arbusto, del cual desconocemos su nombre.


Bajamos por el bosque.
13:14. Salimos al entorno de las bordas.
Para que os hagáis a la idea, se viene por la derecha de la borda de la derecha, aunque también pudimos comprobar a la ida que se puede venir desde la otra borda.
Ya por camino conocido, sólo podemos decir que agradecemos la sombra.

Bonita llegada al coche con unas imágenes destacables.




14:14. Fin de la ruta.
Nos desplazamos hasta Almandoz para comer en la posada Beola. Os dejo la web y el acceso: ver web
Desde Donamaría debemos descender a Doneztebe/Santesteban e ir hacia Pamplona por el puerto de Belate. No hay que subirlo entero, sino que hay que tomar la salida de Ziga y Berroeta y subir por la carretera antigua hacia la derecha. Se llega enseguida a Almandoz.
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El local, desde fuera.
Su carta.
Pedimos para compartir una ensalada templada de hongos y langostinos.
Y después cada uno le da a unas chuletillas de cordero.
Finalizamos con un sorbete de mandarina con Grand Marnier y una cuajada.
Y os dejo el mapa.
Y os dejo el perfil.
Y en wikiloc os dejo el track: ver track
LAS NOTAS (La escala es del 1 al 5):
DIFICULTAD: 3,5. Es un itinerario relativamente largo, que se hace duro por las pendientes del bosque superior, pero en el que iremos tres cuartas partes del recorrido por la sombra. Hay que estar atentos en el entorno de las bordas, debido a la proliferación de pistas forestales, y en el posterior bosque, donde el camino no es claro y nos hará sudar...
BELLEZA DEL ITINERARIO: 3,5. Ruta muy bonita en un entorno salvaje, muy poco transitado, y con apreciables vistas desde las cimas.
IMPORTANCIA DE LA CUMBRE: 3.
Mitigamos la calurosa jornada por bosques y prados, prados y bosques.
jueves 16 de julio de 2009
GARMENDIA Y TXARUTA (Bosques y prados, prados y bosques)
viernes 10 de julio de 2009
SANDINIÉS, LATAS, SATUÉ Y JAVIERRE DEL OBISPO (De vuelta a casa)
Viene de aquí: ver repor
Y aquí: ver repor
Y aquí: ver repor
Y aquí: ver repor
Sólo nos quedaba regresar a casa, siempre la peor parte de los viajes. Por eso buscamos un aliciente y, siguiendo con la tónica de la jornada del Sobremonte, nos dedicamos a seguir conociendo bellos rincones de la comarca. No son muy visitados ni conocidos. Por eso nos acercamos a ellos. La primera parada fue en Sandiniés.
Ubicación: Valle de Tena y comarca del Alto Gállego, Pirineos, Huesca.
Acceso: Desde Sallent descendemos por el valle de Tena hasta Escarrilla. Tras pasar el túnel, justo a la entrada de Escarrilla, parte por la derecha una empinada y estrecha carretera que lleva a Sandiniés. También se puede acceder desde Tramacastilla de Tena.
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Con medio centenar de habitantes y enclavada en una balconada con bellas vistas sobre la sierra de la Partacua y Tendeñera se asienta Sandiniés (1.294m). Nos recibe su iglesia parroquial. 
Vistas hacia Peña Roya, Peña Blanca y Sabocos.

Damos un paseo por el pueblo, que vive tranquilo, y más a estas horas tempranas.
Nos fijamos en el macizo del Garmo Negro, desde las alturas de Sandiniés.
El pueblo consta de casas robustas, decoradas con gusto.

Nos desplazamos después a Latas, en la zona de Sabiñánigo, otro enclave que vive alejado de la muchedumbre. Hay que dejar a un lado Sabiñánigo, ir hacia Huesca y coger a mano izquierda el desvío que lleva a varios pueblos, entre ellos Latas, Satué y Javierre del Obispo. Os dejo el acceso:
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Latas consta de seis vecinos y se halla a novecientos metros de altitud con una bonita vista sobre el barco varado de la Jacetania (al fondo, Peña Oroel). El acceso desde Sabiñánigo presenta una primera parte muy elegante, muy cuidada, en lo que respecta a la carretera. ¿La razón? Pues que cerca se sitúa la lujosa urbanización Las Margas golf, que se aprecia sobre la mitad de esta imagen. Desde el desvío a la urbanización, la carretera vuelve a un estado precario... 
Parlamentamos sobre la vida con el pastor de este rebaño, un simpático lugareño.
La iglesia de San Martín, que tiene el cementerio pegado.



Volvemos al coche y vamos a Satué, ubicado en lo alto de un promontorio, siguiendo la carretera que lleva finalmente a Oliván pasando por Lárrede. Os dejo el acceso:
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Nada más bajar del coche nos fijamos en la cara meridional de la Peña Telera, bien escoltado por Peña Parda.
Varios obreros están pavimentando la calle principal del pueblo, a poco más de novecientos metros de altura, y que contaba con siete habitantes hace unos años. Visitamos su iglesia mozárabe de San Andrés, una auténtica joya. 




Finalmente, nos acercamos al próximo Javierre del Obispo. Os dejo el acceso:
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Llegamos y nos recibe un rebaño de ovejas.

El paseo nos lleva a conocer su iglesia.

Otro pueblo tranquilo, desde luego...
La guinda la pone la Peña Oroel, desde cualquier rincón de Jaca. 
Foto que pone el punto final a nuestra experiencia por Sallent. El tiempo no nos dejó hacer todos los planes previstos, pero eso no nos impide seguir disfrutando de la vida.



